Imagen del Curso de Catación de ICHCA

Cuerpo y final en el café: dos sensaciones para observar después del primer sorbo

Al describir café, muchas conversaciones se concentran en encontrar aromas conocidos. También vale la pena prestar atención a cómo se siente la bebida en la boca y qué permanece después de tragarla. Comparar dos tazas preparadas de forma equivalente puede ayudarte a hablar de cuerpo y final sin depender de una lista de sabores.

Prepara una comparación sencilla

Elige dos cafés y usa el mismo método, cantidades y recipientes similares. Anota cualquier diferencia de molienda o preparación. Prueba a una temperatura cómoda y vuelve a cada taza al enfriarse un poco: la percepción puede cambiar durante la sesión.

Observa el cuerpo

Pregúntate cómo se siente cada bebida en la boca: ligera, más densa, suave o con otra sensación que puedas explicar. No es una nota sobre el color ni una medida de calidad por sí sola. Compara cuál percibes con más presencia y escribe el motivo en tus propias palabras.

Espera para describir el final

Después de un sorbo, presta atención a lo que permanece: cuánto dura, si cambia y si resulta agradable para ti. Distingue la intensidad inicial de la impresión posterior. Si notas una sensación áspera o seca, regístrala sin asumir de inmediato cuál fue su causa.

Comparte y verifica

Si catas con otras personas, escriban antes de conversar. Comparen las observaciones amplias y vuelvan a probar donde haya diferencias. Una descripción útil del cuerpo o del final debe poder relacionarse con la taza, incluso cuando no todos elijan la misma palabra.

Para entrenar la evaluación sensorial con una metodología guiada, conoce el Curso de Catación de ICHCA.

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