Imagen del Curso de Catación de ICHCA

Catar en equipo: cómo comparar notas sin buscar la palabra correcta

Cuando varias personas prueban el mismo café, es normal que sus notas no coincidan palabra por palabra. Una persona puede describir una fruta y otra mencionar una sensación de acidez o dulzor. El objetivo de la conversación no es decidir quién acertó, sino entender qué observó cada quien y qué características son útiles para evaluar y comunicar la taza.

Escriban antes de conversar

Preparen las muestras de manera comparable y pidan a cada participante que anote impresiones en silencio. Incluyan aroma, dulzor, acidez, cuerpo y final, además de dudas. Hablar demasiado pronto puede hacer que todos adopten el descriptor de quien habló primero.

Comparen sensaciones amplias

Lean las fichas y busquen coincidencias en intensidad o estructura: ¿la mayoría percibe un cuerpo ligero?, ¿aparece una acidez marcada?, ¿el final dura? Después pueden explorar descriptores más específicos. Dos palabras distintas pueden apuntar a una sensación parecida.

Vuelvan a la taza

Si hay una diferencia importante, prueben de nuevo a una temperatura cómoda y revisen si todos recibieron preparaciones equivalentes. Pregunten «¿en qué momento lo notas?» en vez de «¿estás seguro?». No hace falta forzar consenso si la percepción sigue siendo distinta.

Cierren con una descripción útil

Para una ficha interna o una carta, elijan términos que el equipo pueda explicar y que la preparación permita repetir. Conserven también las notas individuales: pueden mostrar qué aspectos necesitan otra prueba. La consistencia del lenguaje se construye con práctica, no con una votación rápida.

Para desarrollar análisis sensorial con práctica compartida, revisa el Curso de Catación de ICHCA.

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