El modo de añadir agua en un V60 puede influir en el flujo y en la extracción. Si quieres comparar un vertido continuo con uno dividido en pulsos, necesitas conservar las demás variables lo más estables posible. Así podrás aprender de las dos tazas en vez de comparar preparaciones completamente distintas.
Fija una base común
Elige un café, un filtro, una cantidad de café y agua y una molienda. Usa el mismo equipo y procura mantener la temperatura del agua y la preparación del filtro iguales. Anota la receta antes de empezar para no improvisar durante la segunda taza.
Define los dos vertidos
En la primera preparación, vierte de manera continua después de la fase inicial que hayas elegido. En la segunda, divide el agua restante en varios pulsos definidos de antemano. Mantén igual el total de agua. Registra cuándo empiezas y terminas cada vertido; no necesitas perseguir un tiempo idéntico si los patrones son diferentes.
Observa el proceso y prueba
Anota cómo se mueve el lecho de café, si el agua drena de forma regular y cuánto dura cada preparación. Luego prueba ambas bebidas a una temperatura cómoda y comparable. Describe dulzor, acidez, cuerpo y final. No declares que un patrón es superior por un solo resultado: también pudo influir una diferencia involuntaria en tu técnica.
Repite la opción que te interesa
Haz otra preparación con el patrón que prefieres y comprueba si obtienes una taza similar. Si no ocurre, revisa altura y velocidad de vertido antes de cambiar la molienda. La mejor receta es la que puedes repetir y ajustar con criterio.
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