Aprender sobre café no exige dominar todos los métodos al mismo tiempo. Una ruta sencilla puede partir de una preparación, avanzar hacia la comparación y sumar herramientas sensoriales a medida que aparecen nuevas preguntas.
Comienza con una rutina
Elige espresso o un método de filtrado y practica cómo repetir una taza que disfrutas. Anota café, receta y sabor para tener un punto de referencia.
Explora un contraste
Prueba el mismo grano con otro método y describe qué cambió. Adapta la molienda y la receta a cada preparación; comparar no significa utilizar ajustes idénticos.
Desarrolla tu vocabulario
Observa aroma, acidez, dulzor y cuerpo en cada taza. Conversa con otras personas y vuelve a probar cuando la bebida cambie de temperatura. Tus notas orientarán el siguiente tema que quieras estudiar.
Los talleres y cursos de ICHCA abarcan barismo, filtrados y catación. Revisa las fichas de cada formación para elegir la que se ajuste a tus objetivos y conocer sus condiciones actuales.