Preparar un buen espresso no termina al servirlo. La limpieza del equipo forma parte de una rutina de trabajo ordenada y ayuda a mantener condiciones consistentes entre preparaciones.
Cuida la zona de preparación
Entre bebidas, presta atención al portafiltro, los grupos y las superficies que entran en contacto con el café. Retirar residuos evita que se acumulen durante el servicio.
No olvides el vaporizador
Después de trabajar con leche, limpia la lanza de vapor siguiendo las indicaciones del fabricante y la rutina de tu espacio de trabajo. Esto también contribuye a mantener buenas prácticas de higiene.
Establece una rutina de cierre
Las tareas de limpieza profunda dependen del modelo de máquina y de su uso. Sigue siempre las instrucciones del equipo y registra qué se hizo, especialmente si varias personas comparten la barra.
El Taller de Barista Inicial de ICHCA incluye limpieza y mantenimiento de máquina junto con extracción de espresso y texturización de leche. Consulta la ficha del taller para conocer su programa actual.