Cada vez más clientes piden opciones vegetales, y muchos baristas aún tienen dudas de cómo lograr una buena textura y microespuma sin usar leche animal.
Leches como la de avena tienden a comportarse de forma similar a la leche de vaca por su contenido de proteína y azúcares, lo que las hace ideales para principiantes en leches vegetales. La leche de almendra o coco, en cambio, requieren más práctica por su menor estabilidad de espuma.
La clave está en ajustar la temperatura de vaporizado (generalmente un poco más baja que con leche animal) y el ángulo de la lanza de vapor para incorporar aire de forma controlada.
En nuestros talleres de latte art también practicamos con alternativas vegetales, para que puedas ofrecer un servicio completo a todo tipo de clientes.