Para dibujar en un cappuccino, primero necesitas una leche de textura uniforme. Si la espuma se separa o aparecen burbujas grandes, el vertido pierde definición. Reconocer el problema es el primer paso para corregirlo.
1. Incorporar demasiado aire
Una espuma muy gruesa tiende a quedarse sobre la bebida en vez de integrarse de forma fluida. Observa el sonido y la textura durante la vaporización y busca una microespuma fina.
2. Perder el control de la temperatura
Prestar atención al calentamiento ayuda a conseguir una leche agradable y consistente. Evita concentrarte solo en producir espuma: el resultado también depende de cómo evoluciona la temperatura.
3. Esperar demasiado antes de verter
Después de vaporizar, observa la textura y trabaja con un vertido controlado. Practica un diseño sencillo, como el corazón, antes de avanzar a formas más elaboradas.
El Taller de Latte Art Presencial de ICHCA incluye texturización de leche, fundamentos del vertido y práctica de diseños clásicos con orientación. Consulta su ficha para conocer las opciones actuales.