Antes de dibujar sobre un café, hay que conseguir una leche de textura uniforme. El latte art combina la preparación de un espresso con la vaporización y un vertido controlado: es una habilidad que mejora con repetición y observación.
Empieza por la microespuma
Durante la vaporización, busca una textura sedosa y evita las burbujas grandes. Una leche demasiado aireada dificulta que el dibujo quede definido.
Controla el vertido
La postura, la inclinación de la taza y la velocidad con que viertes influyen en el resultado. Practica primero un flujo estable y observa cómo aparece el contraste entre la leche y el espresso.
Tu primer diseño: el corazón
Cuando puedas repetir una textura consistente, comienza con un corazón antes de pasar a rosettas o tulipanes. Guarda fotos de tus intentos para comparar tu progreso y corregir un detalle a la vez.
El Taller de Latte Art Presencial de ICHCA trabaja texturización, fundamentos del vertido y diseños clásicos mediante práctica supervisada. Consulta la ficha del taller para ver su disponibilidad.