Una sola degustación, justo después de preparar el café, puede dejar fuera parte de la experiencia. Volver a la misma taza cuando baja su temperatura es un ejercicio sencillo de observación sensorial.
Haz una primera nota
Cuando puedas probar la bebida con comodidad, registra aroma y primeras impresiones de dulzor, acidez y cuerpo. No necesitas identificar notas específicas de inmediato.
Espera y vuelve a probar
Deja que la taza se enfríe naturalmente y escribe qué sensaciones percibes ahora. Pregúntate si algunas se volvieron más fáciles de describir o si tu preferencia cambió.
Compara sin corregir tus notas
Conserva las dos observaciones. La idea no es reemplazar una por otra, sino entender cómo viviste la bebida en distintos momentos y aprender a comunicarlo.
El Curso de Catación de ICHCA incluye ejercicios de evaluación sensorial y comparación de cafés. Consulta su ficha para conocer el programa vigente.