Imagen del Taller de Filtrados y Métodos de Extracción de ICHCA

El agua en el café filtrado: compara dos opciones sin cambiar la receta

El agua es parte de la bebida y puede influir en cómo percibes un café filtrado. Para comprobar si dos aguas disponibles producen tazas distintas en tu barra, prepara una comparación sencilla. No necesitas concluir que una será la mejor para todos los cafés; basta con observar qué ocurre con una receta concreta.

Elige agua apta para consumo

Selecciona dos aguas seguras para beber y adecuadas para el equipo según sus indicaciones. Registra su origen o identificación para poder repetir la prueba. Evita usar agua de procedencia desconocida o mezclas improvisadas que no puedas describir.

Mantén la receta

Usa el mismo café, cantidad, molienda, filtro y secuencia de vertidos. Procura que las condiciones de temperatura sean comparables y anota cualquier diferencia. Prepara ambas tazas con utensilios limpios para no introducir sabores ajenos a la comparación.

Observa proceso y sabor

Registra flujo y tiempo de preparación. Cuando las bebidas estén a temperaturas cómodas y similares, compara dulzor, acidez, cuerpo y final. Si las diferencias son pequeñas, dilo: no es necesario inventar un resultado llamativo para que el ejercicio sea útil.

Vuelve a probar

Repite la comparación o invita a otra persona a probar las tazas sin saber cuál agua se utilizó. Si una opción funciona mejor para tu receta y es viable para el servicio, registra esa decisión. Si cambias de café o método, comprueba de nuevo antes de generalizar.

Para estudiar variables del filtrado con práctica guiada, conoce el Taller de Filtrados y Métodos de Extracción de Café de ICHCA.

Regresar al blog