Un taller puede darte una base y mostrarte qué necesitas seguir entrenando. Convertir lo aprendido en un plan pequeño y realista facilita mantener la práctica después de la clase.
Elige una habilidad por sesión
Dedica una sesión a la dosis y la molienda, otra a la distribución del café y otra a la evaluación del sabor. Separar los objetivos te ayuda a reconocer avances sin intentar corregir todo a la vez.
Guarda una referencia
Anota el café, la receta y tus impresiones de cada ejercicio. Si cambias de grano o equipo, empieza una nueva referencia antes de comparar resultados.
Evalúa también la rutina
Revisa la limpieza de la estación y el orden de tus pasos. Una taza agradable importa, pero también que puedas repetir el proceso con cuidado.
El Taller de Barista Inicial de ICHCA combina fundamentos de café, espresso y uso de equipamiento. Consulta su ficha para conocer el programa vigente y planificar tus siguientes prácticas.