Aprender barismo empieza por entender tres variables que se conectan: la molienda, la extracción del espresso y la textura de la leche. No hace falta experiencia previa para comenzar, pero sí practicar con atención y corregir una variable a la vez.
1. Ajusta la molienda
El molino determina cómo pasa el agua por el café. Si la extracción cambia, revisa la dosis y ajusta la molienda poco a poco antes de modificar todo lo demás.
2. Observa el espresso
Prepara un espresso, pruébalo y registra lo que ocurre. Comparar resultados ayuda a reconocer cuándo conviene ajustar la preparación.
3. Practica la leche
La texturización busca una microespuma uniforme. Controlar la vaporización y la temperatura facilita preparar bebidas con una textura agradable y avanzar después hacia el latte art.
El Taller de Barista Inicial de ICHCA aborda extracción de espresso, calibración del molino, texturización de leche y limpieza de la máquina en modalidad presencial. Revisa la ficha del curso para conocer sus opciones actuales.