Imagen del Curso de Catación de ICHCA

Cómo describir una taza de café sin inventar notas de sabor

Cuando alguien menciona «frutos rojos» o «chocolate» en un café, puede parecer que hay una respuesta correcta escondida en la taza. No es así: describir sabores es una habilidad que se entrena, y empieza por reconocer lo que tú percibes, incluso si todavía no tienes palabras muy específicas.

Empieza por las sensaciones generales

Antes de buscar nombres de frutas, pregúntate si percibes dulzor, acidez, amargor y cuánto cuerpo tiene la bebida. ¿Es una taza ligera o densa? ¿Deja una sensación agradable después de beberla? Estas observaciones son útiles aunque no identifiques una nota concreta.

Ve de lo amplio a lo específico

Si algo te recuerda a fruta, anota «frutal». En una segunda prueba intenta decidir si se parece más a cítricos, fruta de carozo o berries. Si no puedes precisar más, detente ahí. Decir «frutal y dulce» con seguridad vale más que atribuirle una fruta exacta que no reconociste.

Apóyate en recuerdos reales

Huele alimentos cotidianos, como cáscaras de cítricos, cacao o especias, y toma notas. La memoria sensorial se construye comparando aromas y sabores conocidos. Una rueda de sabores puede ayudarte a encontrar vocabulario, pero no debe dictar lo que supuestamente tienes que percibir.

Compara y conversa

Prueba dos cafés lado a lado y describe sus diferencias antes de leer las etiquetas. Luego comparte tus notas con otra persona. Es normal que encuentren matices distintos; lo valioso es poder explicar qué sentiste y escuchar otras perspectivas.

El Curso de Catación de ICHCA aborda vocabulario y análisis sensorial mediante práctica guiada. Consulta su ficha para conocer la información vigente del programa.

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